La presidenta Claudia Sheinbaum acusó a sus opositores de intentar debilitar las elecciones de 2027 mediante cuestionamientos al Instituto Nacional Electoral (INE) y advirtió que las investigaciones sobre presuntas irregularidades en el organismo deben realizarse por las vías institucionales.
Ellos quieren minar la elección del 27 porque como no tienen asidero en el pueblo, como sus propuestas no son reconocidas por la gente, como no tienen ya participación porque la gente no lo reconoce a sus propuestas, a sus partidos, entonces quieren minar el proceso electoral.
La presidenta fue cuestionada en su conferencia matutina sobre las exigencias del sector empresarial para preservar la independencia del INE, así como las denuncias por contratos superiores a mil 800 millones de pesos relacionados con la gestión de Guadalupe Taddei al frente del organismo.
Sobre estas denuncias, Sheinbaum informó que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revisará los ejercicios anteriores a 2023 y reforzará la auditoría correspondiente al periodo de 2023 a la fecha, de acuerdo con el informe que el auditor superior presentó el viernes ante la Cámara de Diputados.
La mandataria sostuvo que la ASF es la única instancia facultada para auditar al INE, por tratarse de un organismo autónomo, y aclaró que las posibles responsabilidades deberán determinarse una vez concluidas las revisiones.
Una vez realizada esa auditoría, pues si hay un asunto penal, se presenta a la Fiscalía General de la República; si hay un asunto administrativo, se presenta al Tribunal Federal de Justicia Administrativa; si hay una denuncia a la Fiscalía, pues la Fiscalía tiene que investigar.
Sin embargo, respecto a la independencia del organismo electoral, la respuesta de la presidenta giró en torno a la reforma de 2014 y acusó que fue entonces cuando se concentró el poder para designar a las autoridades electorales de las entidades federativas.
La verdadera concentración de poder en el Instituto Nacional Electoral se dio en el 2014.
Explicó que antes de esa reforma los congresos estatales designaban a los consejeros de sus respectivos institutos electorales, pero insistió que, después de los cambios aprobados durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, el Consejo General del INE asumió la atribución de nombrar a los integrantes de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE).
Sheinbaum vinculó esa modificación con el Pacto por México, acuerdo político en el que participaron los partidos que entonces negociaron reformas estructurales con el gobierno de Peña Nieto.
La presidenta defendió que su propuesta de reforma electoral buscaba modificar ese modelo, reducir el financiamiento público a los partidos políticos y cambiar la integración de la representación proporcional para evitar que las dirigencias partidistas decidieran las candidaturas plurinominales.
Que sí hubiera representación proporcional, pero no decidida por la cúpula de los partidos.
También aseguró que su iniciativa planteaba fortalecer la autonomía de los estados y ampliar la participación ciudadana mediante consultas, pero señaló que quienes ahora cuestionan su propuesta no respaldaron esos cambios.
En cuanto a Guadalupe Taddei, negó que su llegada al INE haya sido una decisión de Morena y afirmó que la exconsejera presidenta provenía del organismo electoral de Sonora, donde había sido designada por el Consejo General del INE durante la presidencia de Lorenzo Córdova.
Asimismo, recordó que la designación de Taddei como presidenta del organismo nacional ocurrió en 2023 mediante el procedimiento de insaculación, después de que la Cámara de Diputados no alcanzara un acuerdo para elegir a los perfiles de las quintetas.
Por último, Sheinbaum pidió investigar los señalamientos sobre la participación de un grupo de empresas en el suministro de material electoral durante más de 20 años y sostuvo que, si se comprueban irregularidades, deben sancionarse.
Eso tiene que investigar y sancionarse, pero la voluntad popular es la voluntad y se tiene que salir fortalecido.






