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‘Que esto se acabe’, piden víctimas denunciantes a 12 años del caso Gutiérrez de la Torre


Las denunciantes de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, expresidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Ciudad de México, acusaron nuevas dilaciones en el proceso judicial que se sigue contra el exdirigente, luego de que por quinta ocasión se pospusiera la audiencia en la que debía desahogarse una prueba de audio aportada por las víctimas.

Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, Valentina, Diana y Beatriz -nombres utilizados en la carpeta de investigación para resguardar su identidad- expresaron su cansancio ante los constantes aplazamientos y señalaron que el procedimiento continúa prolongándose mientras esperan que se escuchen las pruebas presentadas y avance el caso.

“Uuna vez más pareciera que estamos jugando, no sé, nos toman como a la ligera, otra vez cancelaron la audiencia, se sigue alargando esto, ya estamos cansadas”, expresó Valentina, quien consideró que el exdirigente priista tiene más facilidades para posponer las diligencias que las denunciantes para obtener una resolución.

“Esta persona pareciera que tiene más derechos que nosotras”, agregó.

Diana explicó que la audiencia tenía como objetivo escuchar un audio que ha sido pospuesto en cinco ocasiones. Beatriz detalló que se trata de la última prueba que las denunciantes buscan desahogar y que cada aplazamiento representa una espera adicional de entre 20 días y un mes.

“Desafortunadamente ya vivimos una justicia que no es ni pronta ni expedita y lo que esperábamos ayer era que se desahogara una última prueba que nosotros estamos aportando, que es un audio”, señaló Beatriz.

Explicó que las víctimas ya presentaron sus denuncias y entregaron las pruebas correspondientes, por lo que ahora esperan que las instituciones judiciales permitan que el procedimiento avance, sin que las diligencias continúen dependiendo de la situación del exdirigente priista.

“Es nuestra última prueba de parte de nosotras las víctimas, las denunciantes. Prácticamente nosotros ya aportamos todo, o sea, ya aportamos, ya hicimos nuestra denuncia, ya aportamos todas nuestras pruebas. Ahorita lo que nos queda es que las instituciones trabajen”, sostuvo.

Beatriz aclaró que no están solicitando que las autoridades actúen a su favor, sino que el caso avance “y que no gire todo en torno a un personaje, porque además de él hay dos mujeres más detenidas y tampoco se les toma en cuenta”.

Ante los reiterados aplazamientos, las denunciantes solicitaron que Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre pueda participar en las audiencias por medios electrónicos, independientemente de que se encuentre en un reclusorio o en un hospital, para evitar que su situación personal continúe retrasando las diligencias.

Beatriz explicó que la prueba pendiente consiste en una grabación telefónica en la que una de las personas que responde puede reconocer la voz de quien realiza la llamada. Precisó que se trata de una de las mujeres que actualmente se encuentran detenidas. Las personas detenidas son Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, Priscila y Adriana, mientras que Sandra Vaca permanece prófuga.

Diana recordó que, cuando acudió a solicitar trabajo, fue Priscila quien la entrevistó y le indicó que debía presentarse al día siguiente de realizar una llamada previa. En esa reunión también estuvo presente Gutiérrez de la Torre, quien le tomó sus datos y la observó de pies a cabeza.

Posteriormente, Priscila le explicó cuánto le pagarían por realizar las actividades que tendría que desempeñar para el entonces dirigente priista. “Fueron las dos personas que me entrevistaron que tuve de frente”, narró Diana, al recordar el encuentro con Priscila y Gutiérrez de la Torre.

Valentina, por su parte, describió las consecuencias que enfrentó después de los hechos. Explicó que vivió la experiencia con ansiedad, miedo y angustia, pues no podía comprender que lo que ocurría sucediera en unas oficinas identificadas con un logotipo de grandes dimensiones y a plena luz del día.

Contó que logró escapar del lugar, pero después tuvo dificultades para mantener una estabilidad personal y laboral. Señaló que cambió de domicilio en varias ocasiones y que las entrevistas de trabajo le generaban temor, debido a que entonces se desempeñaba como edecán y anfitriona, actividades en las que su imagen física tenía relevancia.

Recordó que cualquier comentario relacionado con su cuerpo le provocaba incomodidad y rechazo, por lo que llegó a abandonar varios empleos y oportunidades laborales.

Valentina explicó que decidió denunciar después de conocer el reportaje periodístico difundido en 2014 por el equipo de Carmen Aristegui en MVS Radio, pues entonces supo que no era la única mujer que había pasado por esa situación y que los hechos continuaban ocurriendo. “Yo salgo a denunciar, porque vi que no era la única y pues que seguía pasando”, explicó.

Añadió que el miedo y la angustia permanecen, incluso 12 años después de los hechos, y que participar en entrevistas para hablar del caso todavía le resulta difícil.

La denunciante también cuestionó que, a pesar del tiempo transcurrido y de que Gutiérrez de la Torre permanece en prisión, todavía no exista una sentencia que determine su responsabilidad penal. “Incluso hacer la entrevista me causa angustia, aunque sé que estamos ya a 12 años de todo esto”, señaló.

Ofertas de trabajo para reclutar a las mujeres

Beatriz relató que acudió a las oficinas después de encontrar una oferta de trabajo que le hizo pensar que se trataba de una oportunidad laboral formal. Recordó que al llegar a las instalaciones de Puente de Alvarado encontró una lona de grandes dimensiones con la fotografía del entonces presidente de México, Enrique Peña Nieto, lo que inicialmente le generó confianza.

Sin embargo, una vez dentro, Sandra Vaca, quien permanece prófuga, se presentó como su coordinadora y le explicó las actividades que tendría que realizar. Según su testimonio, le dijeron que debía prestar servicios sexuales al entonces presidente del PRI en la Ciudad de México, situación que le provocó indignación, miedo y rechazo.

“Yo realmente fui porque estaba necesitando trabajo y afuera, mientras yo estaba adentro con Sandra, afuera había muchas mujeres a las que les estaban diciendo exactamente lo mismo”, narró.

Beatriz explicó que desde ese primer encuentro se sintió tratada como un objeto sexual para satisfacer las necesidades de un hombre. También recordó que comenzó a temer que no pudiera salir de las oficinas si se negaba a realizar las actividades que le habían indicado.

Contó que, cuando manifestó que no aceptaría, le propusieron permanecer en el lugar como recepcionista. Sin embargo, decidió no regresar porque consideró que quedarse significaba continuar en un espacio donde sabía que otras mujeres estaban siendo sometidas a esas condiciones.

“Era algo que no podía hacer, porque entonces yo hubiera sido cómplice de saber que había otras mujeres que estaban siendo abusadas y que no tenían el valor o el contexto o quien les arropara para poder decir que no”, afirmó.

Por ello, optó por no volver a las oficinas y presentar una denuncia. Precisó que su estancia en el lugar fue de aproximadamente tres días, periodo durante el cual contó que ya se consideraba que estaba trabajando.

Explicó que dentro de las oficinas había camerinos donde las mujeres permanecían mientras esperaban instrucciones de Gutiérrez de la Torre. Debían estar disponibles durante el horario laboral, de las 10:00 a las 19:00 horas, vestidas con tacones y falda, además de mantener una actitud sonriente y estar pendientes de las necesidades del entonces dirigente priista. “Lo que pasaba es que nosotros nos metían a esos camerinos y ahí estábamos en espera de que este personaje nos hablara”, explicó.

Valentina contó que durante su estancia la mantuvieron encerrada y no le permitían salir porque debía conocer al entonces dirigente priista. También describió que el hombre que la entrevistó intentó persuadirla para que realizara actos sexuales con él. Ella se negó y, cuando escuchó que anunciaban la llegada del jefe, aprovechó que la persona salió del cubículo para escapar.

“Escapé y me eché a correr, literal, me fui corriendo de ahí hasta el Metro Revolución”, narró. Añadió que antes de salir fue víctima de tocamientos y comentarios obscenos.

Diana recordó que durante las entrevistas les explicaban que recibirían diferentes cantidades de dinero dependiendo de los servicios sexuales que prestaran, además de preguntarles si tenían hijos, cuánto pesaban y si estaban casadas.

Dijo que, cuando decidió rechazar la propuesta, observó que Gutiérrez de la Torre ya había elegido a una joven de 17 años y quien lloraba, pero estaba dispuesta a quedarse debido a que necesitaba dinero para atender a su madre enferma.

Doce años de proceso judicial

El caso tiene como antecedente la investigación periodística difundida en 2014 por el noticiario de Carmen Aristegui en MVS Radio, que exhibió el presunto funcionamiento de una red de reclutamiento de mujeres mediante ofertas de trabajo como edecanes. Una periodista infiltrada logró documentar en una grabación el ofrecimiento de esos empleos y las actividades que se les pedía realizar.

Tras la difusión del reportaje, Gutiérrez de la Torre fue separado de la dirigencia del PRI en la Ciudad de México. Años después, el 30 de diciembre de 2021, fue detenido en la alcaldía Tlalpan, durante la gestión de Ernestina Godoy al frente de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.

Desde entonces, el procedimiento judicial ha estado marcado por litigios y diversos recursos de amparo. Las denunciantes han sostenido sus señalamientos durante 12 años y han enfrentado aplazamientos de audiencias y otras dificultades para que el caso avance.

Diana confirmó que las denunciantes no han podido conversar con la actual titular de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, Bertha Alcalde Luján, sobre el estado del procedimiento. Las tres aseguraron que “se sienten solas” en cuanto al acompañamiento de la institución y no quieren correr el riesgo de quedar en el olvido.

Beatriz dirigió un mensaje a la fiscal capitalina: “Que seguimos aquí, que no queremos ser una carpeta más, que seguimos, o sea, nos hemos mantenido en nuestra verdad”, manifestó.

Advirtió que otra audiencia pendiente está relacionada con la solicitud de Gutiérrez de la Torre para modificar su medida cautelar. Dijo que esa posibilidad les genera mayor angustia y las obliga a extremar precauciones para protegerse.

Ante la nueva postergación de la audiencia, las tres mujeres insistieron en la necesidad de que las autoridades encuentren mecanismos para garantizar la continuidad de las diligencias y evitar que las pruebas pendientes sigan sin desahogarse.

Valentina, Diana y Beatriz señalaron que, después de presentar sus denuncias y aportar los elementos probatorios, esperan que las instituciones responsables permitan que el proceso avance y llegue a una resolución judicial definitiva. “No desistiremos”, concluyeron.



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