El cambio climático ha disparado el riesgo tanto para jugadores como aficionados de sufrir “condiciones peligrosas” de calor y humedad durante el Mundial 2026 en Estados Unidos, según alerta este jueves un estudio elaborado por el grupo de científicos internacional World Weather Attribution (WWA).

El estudio revela que tanto futbolistas como seguidores se enfrentarán a un mayor peligro durante el evento deportivo, que arrancará el 11 junio, comparado con el Mundial Estados Unidos 1994.
⚽️🌡️ A new analysis from World Weather Attribution finds players and fans at the 2026 FIFA #WorldCup could face significantly higher heat risk than during the 1994 tournament.
Swipe through for the key findings and venue-by-venue breakdown ⬇️ pic.twitter.com/KzP3JXmLFw
— Pattrn (@pattrn) May 14, 2026
Teniendo en consideración los horarios de los partidos, los expertos analizaron la probabilidad de que cada uno de los 104 encuentros de la competición se dispute en condiciones que superen las pautas de seguridad clave fijadas por el sindicato mundial de futbolistas FIFPRO.

Para llegar a sus resultados, compararon los datos con el riesgo al que se habría enfrentado el torneo si se hubiera disputado en 1994, cuando EE. UU. acogió por primera vez partidos del Mundial de la FIFA.
Hallazgos
Entre sus conclusiones, observaron que alrededor del 25 % de todos los partidos (26) se jugarán probablemente cuando se sobrepasen los 26 grados de temperatura de globo de bulbo húmedo (WBGT), índice térmico que incluye la temperatura y la humedad y tiene en cuenta la capacidad del cuerpo para refrescarse. Ese es el umbral a partir del cual FIFPRO recomienda aplicar medidas de seguridad, como la refrigeración.
Se espera que unos cinco partidos se disputarán cuando el WBGT sea de 28 grados, lo que equivale a unos 38 grados en calor seco o 30 grados en condiciones de alta humedad, un nivel que el sindicato considera inseguro para jugar.
Desde el Mundial de Estados Unidos en 1994, el riesgo de afrontar condiciones más extremas casi se ha duplicado a consecuencia del cambio climático.
El grupo de expertos también detectó que si bien tres sedes cuentan con refrigeración en el interior del estadio, más de un tercio de los partidos de alto riesgo están programados en sedes sin aire acondicionado, entre las que se encuentran Miami, Kansas City, Nueva York/Nueva Jersey y Filadelfia.
Condiciones inseguras
La investigadora asociada de cambio climático en condiciones meteorológicas extremas del Imperial College de Londres, Joyce Kimutai, señala que “alrededor de la mitad del cambio climático ocasionado por el hombre ha ocurrido desde que el Mundial se celebrar en 1994 en EE. UU.”.
En un comunicado, Kimutai alerta de que “hay un riesgo muy real de afrontar partidos en condiciones que no son seguras ni para jugadores ni aficionados”.
Por su parte, la profesora de Ciencia Climática del mismo centro, Friederike Otto, apunta que la investigación “muestra que el cambio climático está teniendo un impacto real y cuantificable en la viabilidad de celebrar Mundiales durante el verano del hemisferio norte”.
“Puede que el Mundial de 1994 no resulte especialmente lejano para muchos adultos hoy en día y, sin embargo, la mitad del cambio climático provocado por el ser humano se ha producido desde entonces“, declara.
Otto opina que el hecho de que “uno de los mayores eventos deportivos del planeta se enfrente a un riesgo nada desdeñable de disputarse bajo un calor de ‘nivel de cancelación’ debería ser una llamada de atención para la FIFA y los aficionados y poner de relieve la urgente necesidad de darse cuenta de que no hay aspectos de la sociedad que no se vean afectados por el cambio climático”.






