La Secretaría de Marina (Semar) aseguró mil 32 equipos de posible criptominería durante un cateo realizado el pasado viernes en un inmueble ubicado en el municipio de Tlaola, en la Sierra Norte de Puebla, donde seis días antes las autoridades poblanas reportaron el hallazgo preliminar de aproximadamente 300 equipos de cómputo.
La Semar aclaró que ambas cifras corresponden al mismo inmueble y que no se trata de dos granjas ni de un segundo predio. Los aproximadamente 300 equipos correspondieron al hallazgo realizado durante una inspección preliminar, mientras que los mil 32 fueron contabilizados durante la diligencia de cateo del viernes 11 de septiembre.
La localización del inmueble rodeado de vegetación derivó de trabajos coordinados entre la Semar, la Policía Estatal de Puebla y la Policía Municipal de Huauchinango. Como parte de las labores de reconocimiento, la Marina utilizó vehículos aéreos no tripulados para obtener imágenes del lugar.
Una inspección realizada el pasado 3 de septiembre permitió localizar equipamiento tecnológico que, de manera preliminar, era compatible con una instalación dedicada a la minería de criptomonedas. El pasado viernes se ejecutó una orden de cateo con participación de la Fiscalía General de la República (FGR) y autoridades federales y estatales.
Además de los equipos de posible criptominería, durante la diligencia fueron asegurados 95 switches de diversos puertos, tres antenas satelitales, una antena de microondas, cinco transformadores de distintas capacidades, cable conductor de potencia, fragmentos de tubo flexible y un compresor de aire de 80 litros.
También fueron localizados una escopeta y 12 cartuchos calibre .410. Todos los indicios quedaron a disposición de la autoridad competente.
De acuerdo con información de inteligencia citada por el diario Excélsior, parte del equipamiento corresponde a dispositivos ASIC Miners, utilizados para efectuar operaciones de procesamiento de manera continua. La instalación fue considerada preliminarmente compatible con minería de bitcoin.
Por la cantidad de equipos, las autoridades investigan la capacidad efectiva de operación de la instalación, cuya infraestructura requeriría conexión permanente a internet, sistemas para disipar el calor generado por los dispositivos y un suministro eléctrico de alta capacidad.
Las indagatorias buscan establecer el origen de los recursos utilizados para instalar y operar la infraestructura, las condiciones y procedencia del suministro eléctrico, quiénes administraban el lugar y la identidad de las personas responsables de su funcionamiento.
También se investiga el destino de los activos virtuales que pudieron haberse generado y la capacidad efectiva de operación de la instalación. Excélsior añadió que las autoridades indagan un posible uso irregular de electricidad y eventuales operaciones destinadas a dar apariencia de legalidad a recursos ilícitos.
El hallazgo en Tlaola ocurre en una región donde ya existe un antecedente de instalaciones utilizadas para minería de monedas virtuales. El 31 de enero de 2025, la FGR desmanteló otra granja en un inmueble propiedad del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), ubicado en Juan Galindo, de acuerdo con información de El Sol de Puebla.
En ese operativo fueron asegurados dos transformadores y computadoras que funcionaban de manera permanente para realizar operaciones vinculadas con transferencias digitales a cambio de activos virtuales.
Disidencia del SME acusa a diputado
El sábado, integrantes de la corriente disidente o “democrática” del SME acusaron al diputado local Miguel Márquez Ríos, dirigente del sindicato en Puebla, de estar relacionado con el presunto robo de electricidad y con instalaciones dedicadas a la minería de criptomonedas.
De acuerdo con el reporte de El Sol de Puebla, durante un mitin realizado en el centro histórico de Huauchinango, el dirigente de esa corriente, Rosendo Flores, calificó a Márquez Ríos como “huachicolero de energía eléctrica” y relacionó al diputado y a integrantes del comité central del SME con diversos inmuebles donde, según sus señalamientos, se habrían instalado “granjas” de criptomonedas.
Flores sostuvo que entregó información sobre estos casos en la Presidencia de la República el martes previo al mitin. Según su relato, habría identificado instalaciones en Juan Galindo/Nuevo Necaxa, dentro de instalaciones del SME; en el kilómetro 42 de una carretera local, a la altura de San Sebastián; en la División de Juandó, en instalaciones del SME en Hidalgo; en El Oro, donde afirmó que la CFE cobraba 18 millones de pesos por un bimestre, y en San Simonito, en Tenancingo, Estado de México.
El dirigente de la corriente disidente sostuvo que varias de esas instalaciones se encontraban en inmuebles del SME o en locales que anteriormente fueron utilizados por Luz y Fuerza del Centro.
Flores también cuestionó que la instalación de Tlaola pudiera ser atribuida a habitantes de la zona y afirmó: “¿A poco la gente de Tlaola fue hacer esas instalaciones?, son ellos”, en referencia a los integrantes del SME.
La disidencia afirmó haber presentado una denuncia formal contra los señalados y pidió que Morena no postule a Márquez Ríos como candidato a la presidencia municipal de Huauchinango.
Márquez Ríos niega relación con la granja
Márquez Ríos negó que la instalación localizada en Tlaola tenga relación con el SME y afirmó que no ha sido llamado a comparecer ante la FGR. El diputado sostuvo que existe una tendencia constante a vincular al sindicato con el robo de electricidad utilizado para la minería de criptomonedas.
“Siempre nos han estado involucrando, como ahorita en Tlaola, pero nosotros nada tenemos que ver”, dijo en declaraciones recogidas por El Sol de Puebla.
Márquez Ríos señaló que durante sus recorridos por el distrito no detectó instalaciones de ese tipo ni recibió avisos de habitantes sobre su existencia. Atribuyó las acusaciones a un grupo político que, según dijo, busca difamar al sindicato. “Yo sigo en lo mío, no tengo ningún problema; siempre he dado la cara, como ahorita con todos ustedes. No tengo problema ni he sido requerido para nada”, afirmó.
El diputado también explicó que Tlaola pertenece a una zona donde la generación y el suministro energético están a cargo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Según su explicación, tras la extinción de Luz y Fuerza del Centro en 2009, el SME recuperó en 2015 el control de plantas de energía con las que se abastece la subestación de El Salto, en Nuevo Necaxa, municipio de Juan Galindo, mientras que la CFE mantiene las funciones de distribución y comercialización.
Zona con presencia de organizaciones criminales
El hallazgo de la infraestructura de criptominería se produce en una zona donde, según información de inteligencia citada por Excélsior, se ha documentado la presencia de distintas organizaciones criminales.
De acuerdo con el reporte del periodista Raúl Flores, entre ellas se encuentran “Los Pericos”, “Los Bukanas” y Fuerzas Especiales Grupo Sombra, organización que la publicación relaciona con el entorno del Cártel del Golfo, además de bandas locales vinculadas con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
A estas estructuras se les atribuyen, de acuerdo con la información citada por el medio, actividades como robo de hidrocarburos, extorsión, tráfico de drogas, homicidios, secuestro y acopio de armas.
En abril pasado, la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla informó sobre la detención del principal operador de “Los Pericos”, célula que, según la autoridad, tenía presencia en Huauchinango, Xicotepec y la zona limítrofe con Veracruz. A esa organización se le atribuyeron actividades de extorsión, robo de hidrocarburo, distribución de drogas y acopio de armamento.
En el caso de “Los Bukanas”, las autoridades ubicaron a esta organización en la zona de Chignahuapan. Su presunto líder, Roberto “N”, alias “El Bukanas”, fue detenido junto con otros seis integrantes. La SSP lo relacionó con delitos contra la salud, robo de hidrocarburos, homicidio y robo a transporte de carga.
En un inmueble presuntamente utilizado por esa organización fueron localizadas armas largas, lanzagranadas, granadas y una sustancia con características de cristal.






