Las clases en Chiapas permanecen suspendidas en la mayor parte del estado, con más de un millón y medio de estudiantes sin actividades escolares tras ocho días de paro nacional de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Además, el magisterio mantiene la toma permanente de la planta de distribución de la Petróleos Mexicanos (Pemex) en Tuxtla Gutiérrez, por lo que hay temor entre la ciudadanía de desabasto, y sostiene movilizaciones simultáneas en la entidad y en la Ciudad de México.
El impacto del paro alcanza, de acuerdo con la dirigencia estatal, alrededor del 95% de las más de 19 mil escuelas de Chiapas, lo que mantiene paralizado el sistema educativo estatal desde el inicio de la huelga nacional.
En conferencia de prensa, el integrante de la Dirección Política Estatal, Sebastián Méndez Jiménez, informó que la toma de la planta de Pemex fue acordada por la Asamblea Estatal Permanente como parte del plan de acción del magisterio chiapaneco, en respaldo a la huelga nacional y a las exigencias del movimiento.
Explicó que las acciones actuales forman parte de un proceso de movilización que se ha desarrollado durante el ciclo escolar y que se mantiene en el marco de dos demandas centrales.
Una de ellas es la abrogación de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y la eliminación o reestructuración del sistema de contratación y promoción docente, en particular el mecanismo conocido como USICAMM.
El representante del magisterio señaló que las respuestas presentadas por el gobierno federal, en documentos y propuestas parciales, no atienden el fondo de las exigencias, al considerar que mantienen el esquema actual de cuentas individuales en materia de pensiones y no modifican el modelo laboral vigente.
Añadió que la planta de Pemex en Tuxtla Gutiérrez permanece tomada de forma permanente y bajo control del magisterio, como medida de presión para exigir la instalación de una mesa de negociación directa con la Comisión Nacional Única de Negociación.
De acuerdo el Méndez Jiménez, la organización magisterial sostiene que la interlocución debe realizarse directamente con la Presidencia de la República, encabezada por Claudia Sheinbaum Pardo, como condición para avanzar en la resolución del conflicto.
Asimismo, reiteró que las movilizaciones no se limitan a Chiapas, sino que se mantienen en la Ciudad de México mediante un plantón nacional con la participación de contingentes de diversas regiones del país, además de relevos constantes de docentes entre ambas entidades.
Sebastián Méndez Jiménez afirmó que las acciones fueron mandatadas por la Asamblea Estatal Permanente y que responden a un proceso de organización interna que incluye la participación de distintas regiones del estado.
También sostuvo que, aunque las movilizaciones han generado afectaciones en la vida cotidiana de la población, estas son consecuencia, según su postura, de la falta de solución a las demandas planteadas a las autoridades federales y estatales.
Asimismo, el dirigente señaló que la toma de la planta de distribución incluye el control del acceso de unidades, medida que se mantiene con el objetivo de evitar incidentes, y reiteró que permanecerán en el sitio mientras no exista una respuesta formal a sus exigencias.
Además, advirtió que, en caso de no haber avances, el movimiento podría ampliarse con la incorporación de otros sectores sociales, al considerar que existe inconformidad más allá del magisterio.






