Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum evitó pronunciarse sobre las posibles consecuencias para México de las elecciones intermedias de Estados Unidos, en las que los demócratas buscan recuperar el control del Congreso, y solamente aseguró que su gobierno respetará cualquiera que sea el resultado.
No opinamos. Hoy es la elección. No nos corresponde opinar el día de hoy.
La mandataria evitó hablar sobre el posible cambio de mayorías legislativas y sus implicaciones para México, particularmente para el acuerdo comercial entre ambos países y Canadá (T-MEC).
Además, dijo que el proceso electoral estadounidense no se limita a una sola jornada y pidió esperar los resultados antes de anticipar sus efectos.
Vamos a esperar el resultado y vamos a respetar cualquiera que sea el resultado de la elección y nosotros seguimos en nuestro camino.
Este martes 3 de noviembre, los estadounidenses votan para renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 lugares del Senado, además de elegir gobernadores en 36 estados.
Los republicanos mantienen actualmente el control de ambas cámaras, por lo que los resultados determinarán si el presidente Donald Trump conserva el respaldo legislativo de su partido o enfrenta un Congreso con mayoría demócrata.
En la misma conferencia, Sheinbaum fue cuestionada sobre la candidatura de Xavier Becerra, hijo de inmigrantes mexicanos, quien busca convertirse en el primer latino elegido gobernador de California.
La presidenta destacó la participación política de la población de origen mexicano en Estados Unidos y consideró que una eventual llegada de Becerra a la gubernatura representaría una mayor presencia de esa comunidad en las instituciones estadounidenses.
Fíjense, son 40 millones de mexicanos que viven en Estados Unidos, 39, 40, de primera, segunda, tercera generación, y son parte de la vida de Estados Unidos, porque son mexicanos estadounidenses.
También, Sheinbaum agregó que los mexicanos y sus descendientes participan en la vida política estadounidense a través de sus partidos y consideró positivo que tengan representación en los espacios de gobierno.
Entonces está muy bien que lo que es una parte de ese país pues tenga también su representación.
La mandataria también vinculó la candidatura de Becerra con la discusión sobre el racismo y la discriminación contra la población latina en Estados Unidos.
Y rompe con la narrativa de los grupos de ultraderecha en Estados Unidos en contra de los latinos; la narrativa del clasismo, del racismo, que tiene que acabar en cualquier lugar del mundo.
Becerra, quien nació en Sacramento y es hijo de padres mexicanos, fue secretario de Salud y Servicios Humanos durante el gobierno de Joe Biden y fiscal general de California.
En las elecciones de este martes enfrenta al republicano Steve Hilton por la gubernatura del estado, cuyo actual mandatario, Gavin Newsom, ya no puede buscar la reelección.
Si obtiene el triunfo, Becerra sería el primer latino en ganar mediante elección popular la gubernatura de California en más de 150 años.
Romualdo Pacheco, de ascendencia mexicana, ocupó el cargo en 1875, después de que el entonces gobernador Newton Booth dejara el puesto para incorporarse al Senado estadounidense.

