La Embajada de China en México rechazó las declaraciones del embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, y del subsecretario adjunto de Estado, Ricardo Pita Macedo, quienes cuestionaron la cooperación entre México y China y calificaron a las empresas chinas como “no confiables”.
En respuesta, el gobierno chino acusó a funcionarios estadounidenses de intentar sembrar discordia entre ambos países y de presionar a México para limitar sus vínculos comerciales.
En una declaración difundida tras un evento realizado el 28 de octubre en México, la representación diplomática china manifestó su “fuerte descontento y categórico rechazo” a las afirmaciones de los funcionarios.
Según el comunicado, los estadounidenses —en un evento en el Instituto Milken —sostuvieron que a China le gustaría ver a México en una situación de caos e inseguridad.
“Que ‘a China le encanta el caos’ es puro invento y calumnia malintencionada”, respondió la embajada.
Aseguró que su país respalda los esfuerzos de México para defender su soberanía y seguridad, así como para procurar el desarrollo y la estabilidad.
El pronunciamiento también trasladó la discusión al problema del tráfico de drogas y armas entre ambos países.
La representación china sostuvo que la demanda de drogas en Estados Unidos genera mercados y ganancias para los cárteles, mientras que el flujo de armas ilegales y dinero procedente de ese país hacia México alimenta la violencia criminal.
¿Se preocupa EE. UU. realmente por México o solo quiere desviar la atención del público y elude sus propias responsabilidades?.
Luego acusó a Washington de evitar esos problemas y atribuir a China una supuesta intención de perjudicar a México.
La embajada también rechazó que las compañías chinas sean calificadas como “no confiables” y acusó a funcionarios estadounidenses de desacreditarlas mientras buscan oportunidades comerciales para empresas de energía y gas natural de su país.
“Para EE. UU., lo que le convenga es algo ‘confiable’, y lo que le impida monopolizar los beneficios, ‘no confiable’”, señaló el comunicado.
Además, calificó esa postura como una estrategia para reprimir a sus competidores mediante maniobras políticas.
Según la representación diplomática, esas acciones afectan el derecho de México a elegir soberanamente a sus socios de cooperación.
Echar lodo a China no ayuda a resolver problemas entre EE. UU. y México.
Asimismo, la embajada, reiteró su intención de defender sus derechos e intereses legítimos y profundizar la amistad y cooperación con México.
Finalmente, instó a los funcionarios estadounidenses a dejar de emitir declaraciones que, a su juicio, dañan las relaciones entre ambos países y les pidió atender sus propios problemas y asumir sus responsabilidades en la relación bilateral y la cooperación regional.

